Y es que cuando te sientas delante de un ordenador, sabes cuando empiezas, pero no cuando terminas. Asi es la tecnología: tremendamente adictiva.
El hecho de que Bill Gates fuera, durante varios años seguidos, el hombre más rico del planeta gracias a un sistema operativo tan popular como imperfecto (especialmente si se compara con Linux), dio pie a una mofa constante que en los últimos tiempos se ha suavizado.
El genial humor gráfico del chileno Alberto Montt apunta en esta ocasión al diseño gráfico y los programas de edición de imágenes, como por ejemplo el Phosothop. Un, dos, tres, responda otra vez.
En el baúl de los recuerdos del siglo XX da para muchos formatos físicos que en su momento fueron revoluciones tecnológicas tremendamente populares. Quizás el siglo XXI termine con implantes bionicos y nos olvidemos de llevar un smartphone en el bolsillo.
Lo que yo te diga vamos. No me hagas hablar de los niños de ahora, que me da un ataque (para los de la Logse, un chungo).
Esto lo deberían enseñar en las facultades, porque es fundamental para vivir en el mundo del siglo XXI. Además te ahorra un tiempo precioso, que puedes aprovechar para esos hobbies tan alucinantes, sean los que sean.
Desde luego, Wikileaks ha sacudido al mundo con los secretos desvelados. Lejos quedan los tiempos de la Guerra Fría y los espías sibilinos. Hoy casi cualquier persona puede ser un informador en potencia.
Que sería de la vida si nos la tomásemos demasiado en serio. Pues, además de bastante más dura, sería un considerable coñazo, con perdón. Deberíamos reirnos de casi todo, y los geeks siempre están dispuestos.
La gente de Brainless Tales nos obsequian con esta genial viñeta: en su sencillez radica su belleza.
No podíamos irnos sin mentar la saga por excelencia del geek medio. Hay muchas y muy buenas, pero me quedo con esta por su falta de diálogo y por ser uno de mis vehículos preferidos, icono de 'El Imperio Contraataca', sencillamente la mejor película de Star Wars.